La idea de mantener un blog constante parece no ser mi fuerte. Pero a fuerza de que otras direcciones de blog que me interesaban ya han sido tomadas, me mando a escribir sobre este aunque su contenido ya sea tan écléctico (tal vez como en el origen lo pensé).
Pues bien, mi proceso de preparar valijas consiste más en tirar papeles, regalar libros, y acomodar los recuerdos materiales que quedan, más que en ocuparme de las valijas en sí mismas (tarea aun pendiente).
Faltan apenas horas para partir, y para comenzar la aventura que comienza por Francia... mejor me pongo a trabajar. Las reflexiones vendrán con las pausas.
Reflexiones al paso
Un joven librepensador porteño complementa sus charlas con amigos en la fugacidad del espacio cibernético. Tal vez algunas ideas sobrevivan nuestra existencia. De lo contrario habran sido tan solo reflexiones al paso.
martes 28 de junio de 2011
martes 7 de junio de 2011
Empezando la aventura de viajar - Preparando San Juan
Bueno, la idea va a ser empezar a compartir mis reflexiones de viaje en esta odisea que me va a llevar en los proximos meses por Argentina, Uruguay, Europa y Estados Unidos.
Ahora estoy próximo a partir rumbo a San Juan. Voy a ir en micro, viajando toda la noche rumbo Oeste, en lo que será mi primer viaje a Cuyo.
Un viaje que llega con mucha ansiedad porque hace meses que vengo trabajando en la biografía de Carlos Enrique Gómez Centurión, y voy a tener la oportunidad de conocer un poco el escenario en donde se desarrollo buena parte de su vida y obra.
La moral esta bien alta, y los nervios también. En ambos casos por razones que exceden al viaje en sí y que tienen que ver con la gran oportunidad de poder tener un proyecto de futuro tan promisorio.
Dado el primer paso, el más dificil, inauguro pues esta etapa del blog que pretende ser más cotidiana, más activa y más participativa que la larga letanía que inmovilizó las ideas en el cubículo de mi cráneo o que salieron en compañía de algunos amigos.
Ahora buscan escabullirse hacia el mundo cibernético y poder servir de canapé al quien quiera sentarse a disfrutar de alguna reflexión al paso.
Ahora estoy próximo a partir rumbo a San Juan. Voy a ir en micro, viajando toda la noche rumbo Oeste, en lo que será mi primer viaje a Cuyo.
Un viaje que llega con mucha ansiedad porque hace meses que vengo trabajando en la biografía de Carlos Enrique Gómez Centurión, y voy a tener la oportunidad de conocer un poco el escenario en donde se desarrollo buena parte de su vida y obra.
La moral esta bien alta, y los nervios también. En ambos casos por razones que exceden al viaje en sí y que tienen que ver con la gran oportunidad de poder tener un proyecto de futuro tan promisorio.
Dado el primer paso, el más dificil, inauguro pues esta etapa del blog que pretende ser más cotidiana, más activa y más participativa que la larga letanía que inmovilizó las ideas en el cubículo de mi cráneo o que salieron en compañía de algunos amigos.
Ahora buscan escabullirse hacia el mundo cibernético y poder servir de canapé al quien quiera sentarse a disfrutar de alguna reflexión al paso.
martes 17 de mayo de 2011
Debate Terragno - Cavallo
Son semanas de reflexión acerca de la crisis económicas, los "modelos", las políticas económicas, siempre tratando de entender cómo se llegó a un país que además de fluctuar entre el estancamiento económico, la (hiper)inflación o demasiado concentrado en sus debates políticos sobre el pasado, sigue exhibiendo una sostenida tendencia a mantener - cuando no generar - pobreza. Lo que claramente significa subdesarrollo, además de la inaceptable injusticia de que todo esto sucede en un país con buenas condiciones naturales para el desarrollo económico y humano.
Hoy termino de leer un librito que compila los dos debates que mantuvieron el Dr. Rodolfo Terragno (UCR) y el Dr. Domingo Cavallo (PJ - APR) en los años 1993 y 1995, con la moderación de Bernardo Neustadt en su programa Tiempo Nuevo.
Lamentablemente no encontré un video que reprodujera íntegramente ambos encuentros
(aunque una versión resumida puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=80moy1pB0eE )
pero sí hallé el texto completo
( www.terragno.org.ar/pdfs/debate_terragno_cavallo-unq.pdf )
En el tiempo que transcurrió el debate, yo era apenas un niño, por lo que no sólo no lo ví entonces, sino que mi conciencia política era aún un proyecto a desarrollarse.
Leyendo este texto desde el presente, mi poscición se acerca mucho más a la de Terragno en términos de reconocer la temporalidad del Plan de Convertibilidad y la necesidad (en ese entonces, oportunidad) de debatir un proyecto de país a futuro, aunque no comparta todas sus propuestas para alcanzar el desarolle propio.
Una de las cosas que rescato en terminos de relación con el presente es el uso del concepto de "modelo" como forma de impedir el debate, de paquete cerrado que debe aceptarse tal como se lo presenta. Creo que en este aspecto poco ha cambiado en la forma de hacer políticas desde los 90 hasta ahora.
Reforzando esta sensación, a la hora del debate Cavallo- Terragno al menos se podía celebrar el hecho de que el debate tuviera lugar. Hoy la lucha política da pocos espacios para estos acontecimientos.
Y por último, el debate sobre la institucionalidad. De cómo la Reforma Constitucional del 94 no solamente cambia el gabinete, sino cómo a partir de aquel año el Congreso va delegando facultades en el Poder Ejecutivo, proceso corrosivo de la República que se ha perfeccionado con los sucesivos gobiernos.
Hasta aqui, algunas reflexiones al pasar. Ojalá éste y otros textos, sigan inspirando esta reflexión sobre cómo se llegó y cómo se sale hacia a delante de esta deplorable injusticia social.
Hoy termino de leer un librito que compila los dos debates que mantuvieron el Dr. Rodolfo Terragno (UCR) y el Dr. Domingo Cavallo (PJ - APR) en los años 1993 y 1995, con la moderación de Bernardo Neustadt en su programa Tiempo Nuevo.
Lamentablemente no encontré un video que reprodujera íntegramente ambos encuentros
(aunque una versión resumida puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=80moy1pB0eE )
pero sí hallé el texto completo
( www.terragno.org.ar/pdfs/debate_terragno_cavallo-unq.pdf )
En el tiempo que transcurrió el debate, yo era apenas un niño, por lo que no sólo no lo ví entonces, sino que mi conciencia política era aún un proyecto a desarrollarse.
Leyendo este texto desde el presente, mi poscición se acerca mucho más a la de Terragno en términos de reconocer la temporalidad del Plan de Convertibilidad y la necesidad (en ese entonces, oportunidad) de debatir un proyecto de país a futuro, aunque no comparta todas sus propuestas para alcanzar el desarolle propio.
Una de las cosas que rescato en terminos de relación con el presente es el uso del concepto de "modelo" como forma de impedir el debate, de paquete cerrado que debe aceptarse tal como se lo presenta. Creo que en este aspecto poco ha cambiado en la forma de hacer políticas desde los 90 hasta ahora.
Reforzando esta sensación, a la hora del debate Cavallo- Terragno al menos se podía celebrar el hecho de que el debate tuviera lugar. Hoy la lucha política da pocos espacios para estos acontecimientos.
Y por último, el debate sobre la institucionalidad. De cómo la Reforma Constitucional del 94 no solamente cambia el gabinete, sino cómo a partir de aquel año el Congreso va delegando facultades en el Poder Ejecutivo, proceso corrosivo de la República que se ha perfeccionado con los sucesivos gobiernos.
Hasta aqui, algunas reflexiones al pasar. Ojalá éste y otros textos, sigan inspirando esta reflexión sobre cómo se llegó y cómo se sale hacia a delante de esta deplorable injusticia social.
lunes 2 de mayo de 2011
The child-driven education
En estos días de reflexión sobre las formas de compartir conocimiento, me acerca un amigo un trabajo que es realmente notable es sus descubrimientos y en el impacto de sus conclusiones.
Se trata del trabajo de Sugata Mitra, y si bien su experimento se realizó hace más de diez años, sus observaciones dan aún para discutir y pensar
Aqui comparto una de sus conferencias sobre su experimento:
http://www.ted.com/talks/sugata_mitra_the_child_driven_education.html
Se trata del trabajo de Sugata Mitra, y si bien su experimento se realizó hace más de diez años, sus observaciones dan aún para discutir y pensar
Aqui comparto una de sus conferencias sobre su experimento:
http://www.ted.com/talks/sugata_mitra_the_child_driven_education.html
sábado 16 de abril de 2011
Talkie Walkie = teléfono rojo
Hace cosa de un mes redescubrí una canción del grandioso Serge Gainsbourg que me viene acompañando en mis caminatas céntricas. (acá iba una reflexion que elabore varias veces, y que no logro expresar, por lo que me limito por hoy a reproducir el texto).
El tema se llama Talkie Walkie y dice:
El tema se llama Talkie Walkie y dice:
"J’avais en ma possession un talkie-walkie
Made in Japan
Il ne m’en reste à présent qu’un grain de folie
Un point c’est tout
J’avais donné le même appareil à celle que j’aimais
On s’appelait pour un oui pour un non
Qu’elle soit dans sa chambre ou bien dans la cour de son lycée
Je l’avais n’importe quand n’importe où
Quand j’entendais sa voix dans le talkie-walkie
J’étais heureux
Jusqu’au jour où elle l’oublia près de son lit
Voici comment
J’étais seul avec moi quand je décidai de l’appeler
J’ai tout de suite compris ma douleur
Je ne souhaite à personne de vivre un moment pareil
En deux mots voilà ce qui s’est passé
J’entendis des soupirs dans le talkie-walkie
Des mots d’amours
Et puis son prénom que murmurait dans la nuit
Un inconnu
De ce jour tous les plombs de mon pauvre compteur ont sauté
Mais je la vois dans mon obscurité
Je vois ses grands yeux beiges ces deux grands yeux couleurs du temps
D’où la neige tombait de temps en temps
J’avais en ma possession un talkie-walkie
Made in Japan
Il ne m’en reste à présent qu’un grain de folie
Un point c’est tout."
Made in Japan
Il ne m’en reste à présent qu’un grain de folie
Un point c’est tout
J’avais donné le même appareil à celle que j’aimais
On s’appelait pour un oui pour un non
Qu’elle soit dans sa chambre ou bien dans la cour de son lycée
Je l’avais n’importe quand n’importe où
Quand j’entendais sa voix dans le talkie-walkie
J’étais heureux
Jusqu’au jour où elle l’oublia près de son lit
Voici comment
J’étais seul avec moi quand je décidai de l’appeler
J’ai tout de suite compris ma douleur
Je ne souhaite à personne de vivre un moment pareil
En deux mots voilà ce qui s’est passé
J’entendis des soupirs dans le talkie-walkie
Des mots d’amours
Et puis son prénom que murmurait dans la nuit
Un inconnu
De ce jour tous les plombs de mon pauvre compteur ont sauté
Mais je la vois dans mon obscurité
Je vois ses grands yeux beiges ces deux grands yeux couleurs du temps
D’où la neige tombait de temps en temps
J’avais en ma possession un talkie-walkie
Made in Japan
Il ne m’en reste à présent qu’un grain de folie
Un point c’est tout."
De vuelta al ruedo.
Hace años que no escribo en el blog. Por algunos motivos, la chispa inicial se quedó atada al fósforo que la había generado, y la llama no logró permanecer.
Ahora trataré de darle un poco de gas y oxígeno para que las palabras que me queman en la cabeza puedan incinerar el cyberespacio. ¿Demasiado pretencioso? Sin duda. Pero bueno, es la fugacidad de la llama que quema y se consume en un mismo acto.
Ahora trataré de darle un poco de gas y oxígeno para que las palabras que me queman en la cabeza puedan incinerar el cyberespacio. ¿Demasiado pretencioso? Sin duda. Pero bueno, es la fugacidad de la llama que quema y se consume en un mismo acto.
lunes 16 de julio de 2007
Bienes democráticos
Sigo pensando la ciudad. Miro la cantidad de veredas tomadas por camiones cementeros, la cantidad de fechadas que esperan tras un telos de afiches descubrir sus nuevas caras. Escucho el permanente taladrar, martillar, golpear propio de la construcción. Y paseo mirando aqui y alla como cambia la ciudad.
Pero hay algo que me deja atónito y me ensombrece: cuanto más se construye menos se ve el sol. Y me puse a pensar que en principio esa enorme masa candente que ilumina nuestro planeta entre otros es, naturalmente, un bien democrático. Como en Argentina a veces hay que explicar hasta lo obvio, debo decir que me parece evidente que dentro de los elementos que se necesitan para vivir la luz solar es una de ellas. Llevado al extremo, tal vez el emprisionamiento más terrible es aquel en donde uno esta privado de ver la luz del sol.
Pues bien, creo que la forma en la que se construye esta ciudad está haciendo la luz solar un bien cada vez más privado y por ende, menos democrático. Este no es un fenómeno nuevo, y es evidente que cuando se construye en altura se relega a la sombra lo que queda abajo.
Fue entonces cuando me vino a la mente una catarata de imágenes de películas yanquis de los 80 y 90, aunque ahora que lo pienso creo que Metrópolis hizo escuela. Pienso en películas como el 5to elemento, y en tantas otras películas en donde la ciudad se divide en dos ciudades. La ciudad de arriba es aquella que goza de la luz. En general es presentada como aquella en donde la tecnología y la civilización avanzan (aunque de una forma caótica y muchas veces autoritaria). Y la ciudad de abajo presentada como oscura, contaminada, en genreal entre la bruma o neblina. Donde permanece la escoria social viviendo una vida de subsistencia. En general alli permanecen valores más humanos entre la gente dado que su vida resulta más esencial.
Esta división urbana entre aquellos que tienen acceso al sol y aquellos que no lo tienen se me hace cada vez más évidente en esta ciudad. Y mi poca experiencia urbanística internacional me lleva a sospechar que es propio de la forma de construcción típica de Estados Unidos. Pienso en esos gigantes buildings donde los exitosos estan en las alturas mirando el resto de la ciudad se pierde en las sombras. En términos más ideológicos creo que es una sociedad de movilidad social democrática pero con roles sociales estructurales no democráticos.
Debo confesar que esta apreciación no se fundamenta en mi experiencia. Pero contrasto lo que veo en películas y en libros sobre Estdaos Unidos con lo que ví en Europa. Allí las sociedades concientemente jerárquicas y aristocráticas expresan sus diferencias sociales urbanísticamente hablando en terminos de magnicidad de la construcción, en términos de superficie (dado lo reducido del territorio), pero muy rara vez en términos de altura. Y ahora que pienso, creo que las únicas excepciones son las iglesias y catedrales, o las torres (como las hay en Bologna). En las ciudades europeas la distribución de la luz solar responde más a su forma histórica de urbanización que a una idea social de acceso a el bien democrático por excelencia, aquel que nadie puede controlar (aunque Montgometry Burns, avalando mi pensamiento, ya lo haya intentado). En Europa no hay dentro de las ciudades grandes masas de edificios que hagan una división socio-urbana vertical. Tanto menos en las ciudades soviéticas. Y por lo poco que conozco de Asia arriesgo a decir que sólo aquellas ciudades que se contruyeron siguiendo parámetros estadounidenses (aunque sumados al problema de escaces de tierra) son las que tienen esta privatización de la luz solar. Pienso en Hong Kong, Seul, Singapur. Extraña sorpresa me llevé en Kuala Lumpur, una ciudad que se acerca más a mi idea de contrucción en altura, ya que sus innumerables torres estan separadas entre ellas de modo tal que permiten tanto la libre circulación del viento como un acceso más democrático a la luz solar.
Llegando de vuelta a Buenos Aires no puedo dejar de percibir que se genera cada vez más esta brecha entre los que habitan (y más aún habitarán) en los nuevos edificios de altura, y que estan creando por oposición una ciudad de los bajos, una ciudad que ira quedando cada vez más oscura, y cada vez más estigmatizada.
La privatización de la luz solar es una forma de emprisionamiento hacia aquellos que se ven privados de la luz solar. Y a pesar de que todo avance tiene sus costos, lo que está en la esencia de esta reflexión es que esos cambios por progreso se realicen con la plena conciencia de las implicancias de las consecuencias que de éstos actos derivan. De allí en más se buscaran soluciones en el mejor de los casos, o se normalizaran las injusticias en el peor.
Pero hay algo que me deja atónito y me ensombrece: cuanto más se construye menos se ve el sol. Y me puse a pensar que en principio esa enorme masa candente que ilumina nuestro planeta entre otros es, naturalmente, un bien democrático. Como en Argentina a veces hay que explicar hasta lo obvio, debo decir que me parece evidente que dentro de los elementos que se necesitan para vivir la luz solar es una de ellas. Llevado al extremo, tal vez el emprisionamiento más terrible es aquel en donde uno esta privado de ver la luz del sol.
Pues bien, creo que la forma en la que se construye esta ciudad está haciendo la luz solar un bien cada vez más privado y por ende, menos democrático. Este no es un fenómeno nuevo, y es evidente que cuando se construye en altura se relega a la sombra lo que queda abajo.
Fue entonces cuando me vino a la mente una catarata de imágenes de películas yanquis de los 80 y 90, aunque ahora que lo pienso creo que Metrópolis hizo escuela. Pienso en películas como el 5to elemento, y en tantas otras películas en donde la ciudad se divide en dos ciudades. La ciudad de arriba es aquella que goza de la luz. En general es presentada como aquella en donde la tecnología y la civilización avanzan (aunque de una forma caótica y muchas veces autoritaria). Y la ciudad de abajo presentada como oscura, contaminada, en genreal entre la bruma o neblina. Donde permanece la escoria social viviendo una vida de subsistencia. En general alli permanecen valores más humanos entre la gente dado que su vida resulta más esencial.
Esta división urbana entre aquellos que tienen acceso al sol y aquellos que no lo tienen se me hace cada vez más évidente en esta ciudad. Y mi poca experiencia urbanística internacional me lleva a sospechar que es propio de la forma de construcción típica de Estados Unidos. Pienso en esos gigantes buildings donde los exitosos estan en las alturas mirando el resto de la ciudad se pierde en las sombras. En términos más ideológicos creo que es una sociedad de movilidad social democrática pero con roles sociales estructurales no democráticos.
Debo confesar que esta apreciación no se fundamenta en mi experiencia. Pero contrasto lo que veo en películas y en libros sobre Estdaos Unidos con lo que ví en Europa. Allí las sociedades concientemente jerárquicas y aristocráticas expresan sus diferencias sociales urbanísticamente hablando en terminos de magnicidad de la construcción, en términos de superficie (dado lo reducido del territorio), pero muy rara vez en términos de altura. Y ahora que pienso, creo que las únicas excepciones son las iglesias y catedrales, o las torres (como las hay en Bologna). En las ciudades europeas la distribución de la luz solar responde más a su forma histórica de urbanización que a una idea social de acceso a el bien democrático por excelencia, aquel que nadie puede controlar (aunque Montgometry Burns, avalando mi pensamiento, ya lo haya intentado). En Europa no hay dentro de las ciudades grandes masas de edificios que hagan una división socio-urbana vertical. Tanto menos en las ciudades soviéticas. Y por lo poco que conozco de Asia arriesgo a decir que sólo aquellas ciudades que se contruyeron siguiendo parámetros estadounidenses (aunque sumados al problema de escaces de tierra) son las que tienen esta privatización de la luz solar. Pienso en Hong Kong, Seul, Singapur. Extraña sorpresa me llevé en Kuala Lumpur, una ciudad que se acerca más a mi idea de contrucción en altura, ya que sus innumerables torres estan separadas entre ellas de modo tal que permiten tanto la libre circulación del viento como un acceso más democrático a la luz solar.
Llegando de vuelta a Buenos Aires no puedo dejar de percibir que se genera cada vez más esta brecha entre los que habitan (y más aún habitarán) en los nuevos edificios de altura, y que estan creando por oposición una ciudad de los bajos, una ciudad que ira quedando cada vez más oscura, y cada vez más estigmatizada.
La privatización de la luz solar es una forma de emprisionamiento hacia aquellos que se ven privados de la luz solar. Y a pesar de que todo avance tiene sus costos, lo que está en la esencia de esta reflexión es que esos cambios por progreso se realicen con la plena conciencia de las implicancias de las consecuencias que de éstos actos derivan. De allí en más se buscaran soluciones en el mejor de los casos, o se normalizaran las injusticias en el peor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)